70 AÑOS DEL PRIMER TRIUNFO ELECTORAL DEL PERONISMO

Hace 70 años, el 24 de febrero de 1946, el peronismo celebró su primer triunfo electoral. Ese día, el coronel Juan Domingo Perón fue consagrado Presidente de la República por el 52,40% de los votos. Claro que la fuerza que lo llevó al poder todavía no se llamaba “peronismo”, tampoco tenía una forma muy definida y sus adherentes provenían de diferentes sectores políticos: radicales yrigoyenistas, conservadores, laboristas, nacionalistas y, sobre todo, del sector sindical.

Es que el coronel Perón había sido principal inspirador del Grupo de Oficiales Unidos (GOU) que impulsó el golpe de Estado de 1943. Una vez en el poder se distribuyeron los cargos y se lo designó en la secretaría del Ministerio de Guerra. Pero él pidió, además,  el Departamento Nacional de Trabajo, un oscuro organismo con escasa importancia, que luego convirtió en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Muy pocos comprendieron entonces por qué el coronel elegía ese lugar.

Sin embargo, desde ese sitio fue donde construyó la base que tres años más tarde lo llevó a la Primera Magistratura. Porque mientras sus adversarios de la Unión Democrática, un conglomerado integrado por radicales antipersonalistas, socialistas, comunistas, conservadores, el partido Demócrata Progresista y algunos independientes, levantaron la consigna “por la libertad, contra el nazismo”, Perón exhibía en su campaña los logros obtenidos durante su gestión como Secretario de Trabajo y Previsión: el Estatuto del Peón de Campo que por primera vez en la Argentina reglamentaba salarios mínimos y condiciones sociales para los trabajadores rurales; establecimiento del aguinaldo, vacaciones pagas, entre otros beneficios. En total 29 decretos, 319 convenios y 174 gestiones conciliatorias que afectaron a más de dos millones y medio de trabajadores de los que nunca nadie se había ocupado.

Pero además, poco antes de finalizar la campaña Perón levantó la consigna “Braden o Perón”, en alusión al embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Spruille Braden, en vez de aludir a sus opositores que presentaron la fórmula Tamborini-Mosca. Es que contradiciendo todos los cánones diplomáticos, el embajador Braden se implicó en la lucha política local.

Braden había sido designado embajador el 9 de abril de 1945 y llegó a la Argentina con la intención de minar el régimen del presidente Edelmiro Farell y de Perón, entonces también vicepresidente, por considerarlo nazi-fascista.  Desde su llegada, más que una acción diplomática desplegó una actividad militante, expresando abiertamente sus opiniones respecto de la política interna y hasta encabezó la “Marcha de la Constitución y la Libertad” que los partidos opositores organizaron el 19 de septiembre de 1945, en contra del gobierno.

Cuatro días después abandonó el país tras ser designado Secretario de Estado de los Estados Unidos, en reemplazo de Nelson Rockefeller. Una vez que en la Argentina se convocó a las elecciones para febrero de 1946, Braden recomendó a su gobierno la edición del Libro Azul  en el que se trató de probar las conexiones nazis y fascistas de los gobiernos argentinos, desde Ramón Castillo hasta Perón. La publicación apareció el 12 de febrero de 1946, en la primera plana de los diarios, a poco más de una semana de los comicios. El coronel tomó el guante y acuñó el famoso “Braden o Perón”, con el que sintetizó la ingerencia norteamericana en la política local.  

Las elecciones se realizaron en perfecto orden. Perón obtuvo el 52,4% de los votos frente al 42,5% de la Unión Democrática. La superó por 266.706 votos, consiguió 106 diputados frente a 49 de la oposición, y se impuso en 14 provincias.

 

Fuentes:

  • Galasso, Norberto. Perón. Formación, ascenso y caída (1893-1955). Tomo I.  Editorial Colihue. Bs. As. 2015.

 

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