A 41 AÑOS: EL GOLPE DE ESTADO CÍVICO-MILITAR EN DOCUMENTOS – TERCERA EDICIÓN

La dictadura-cívico militar instalada en el poder a partir del 24 de marzo de 1976, también mediante un acta, fijó sus objetivos, entre ellos la vigencia plena del orden jurídico y social al mismo tiempo que dejaban sin efecto a la Constitución Nacional.

Como propósito general, señalaron la necesidad de recuperar el sentido de moralidad, idoneidad y eficiencia para reconstruir el contenido e imagen de la Nación, de erradicar la subversión y de propiciar el desarrollo económico basado en el equilibrio y participación responsable de los distintos sectores para luego volver a instaurar la democracia.

En cuanto al “combate en contra de la subversión”, sostiene Norberto Galasso que “según la información oficial, entre el 24 de marzo y el 31 de diciembre de 1976, han muerto más de seiscientos combatientes, pero la cifra real resulta mucho mayor. Son numerosos los casos de luchadores sociales y políticos de cuya muerte no se informa, pasando a la condición de ‘desaparecidos’. Los familiares se desesperan reclamando ante comisarías y jueces, sin obtener respuesta alguna. No han sido sometidos a juicio, ni hay sentencia alguna, ni se conoce su paradero. Simplemente, han sido asesinados, pero el gobierno militar no da explicación, ni informa al respecto”. Los militares usurpadores del poder no combatían en campos de batalla, sino que crearon Grupos de Tareas que ingresaban en los domicilios, en las fábricas, en las universidades y en las calles y detenían a quienes consideraban sospechosos. A algunos los mataban, a otros los destinaban a los centros clandestinos de detención.

 

 

Respecto al “equilibrio económico” que proclamaron, la realidad fue que el ministro de Economía José Martínez de Hoz reconvirtió la economía argentina en función de los intereses externos y propició la especulación inaugurando la llamada “patria financiera”. Los bancos ofrecían tasas de interés del 160% anual mientras que en el mercado financiero mundial alcanzan al 4%. Y entonces empezó a funcionar el mecanismo de obtener dinero en el exterior mediante el endeudamiento, y multiplicarlo con las altas tasas locales. De esta manera, no tenía sentido invertir en la producción local porque la especulación financiera daba altísimo rendimiento. Además, la reducción de aranceles para la importación produjo la destrucción de la industria con el consiguiente desempleo, y la política cambiaria con un peso sobrevaluado respecto al dólar provocó el fenómeno del “deme dos” que era lo que los argentinos pudientes repetían en el exterior en sus múltiples viajes.

Este es el documento que se dio a conocer el 24 de marzo de 1976:

ACTA FIJANDO EL PROPÓSITO Y LOS OBJETIVOS BÁSICOS PARA EL PROCESO DE REORGANIZACIÓN NACIONAL

Buenos Aires, 24 de marzo de 1976

La Junta Militar fija como propósito y objetivos básicos del proceso de reorganización nacional en desarrollo, los que se enuncian a continuación:

  1. Propósito

Restituir los valores esenciales que sirven de fundamento a la conducción integral del Estado, enfatizando el sentido de moralidad, idoneidad y eficiencia, imprescindibles para reconstituir el contenido y la imagen de la Nación, erradicar la subversión y promover el desarrollo económico de la vida nacional basado en el equilibrio y participación responsable de los distintos sectores a fin de asegurar la posterior instauración de una democracia republicana, representativa y federal, adecuada a la realidad y exigencias de solución y progreso del pueblo argentino.

        2. Objetivos básicos

2.1 Concreción de una soberanía política basada en el accionar de instituciones constitucionales                                              revitalizadas, que ubiquen permanente el interés nacional por encima de cualquier sectarismo,                                          tendencia o personalismo.

2.2 Vigencia de los valores de la moral cristiana, de la tradición nacional y de la dignidad del ser argentinos.

2.3 Vigencia de la seguridad nacional, erradicando la subversión y las causas que favorecen su existencia.

2.4 Vigencia plena del orden jurídico y social.

2.5 Concreción de una situación socioeconómica que asegure la capacidad de decisión nacional y la plena                             realización del hombre argentino, en donde el Estado mantenga el control sobre las áreas vitales que                               hacen a la seguridad y al desarrollo y brinde a la iniciativa y capitales privados, nacionales y extranjeros,                         las condiciones necesarias para una participación fluida en el proceso de explotación racional de los                                 recursos, neutralizando toda posibilidad de interferencia de aquéllos en el ejercicio de los poderes                                   públicos.

2.6 Obtención del bienestar general a través del trabajo fecundo, con igualdad de oportunidades y un                                     adecuado sentido de justicia social.

2. 7 Relación armónica entre el Estado, el capital y el trabajo, con fortalecido desenvolvimiento de las                                     estructuras empresariales y sindicales, ajustadas a sus fines específicos.

2.8 Conformación de un sistema educativo acorde con las necesidades del país, que sirva efectivamente a                              los objetivos de la Nación y consolide los valores y aspiraciones culturales del ser argentino.

2.9 Ubicación internacional en el mundo occidental y cristiano, manteniendo la capacidad de                                                   autodeterminación y asegurando el fortalecimiento de la presencia argentina en el concierto de las                                  naciones.

                                                                                    Videla – Massera – Agosti

Fuente:

  • Troncoso, Oscar. Cronología y documentación. El proceso de reorganización nacional/1. (De marzo de 1976 a marzo de 1977). Centro Editor de América Latina . Bs. As. 1986.
  • Galasso, Norberto. Historia de la Argentina. Desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner. Tomo II. Editorial Colihue. Bs. As. 2012.

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