CON EL PARO, LAS MUJERES ARGENTINAS TOMAN LA POSTA DE SUS ANTEPASADAS

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se realiza un Paro Internacional de Mujeres, el segundo en la historia argentina y en la América Latina, luego del que tuvo lugar el 19 de octubre pasado en el que se reunieron 250 mil personas en marchas en Buenos Aires y en distintos lugares del país. Aquél se convocó en protesta por el femicidio por empalamiento de Lucía Pérez, de 16 años, un día después del 31° Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario, donde asistieron 70 mil participantes.

El paro del 8 de marzo será protagonizado por mujeres de todo el mundo, y en Argentina tendrá el marco de que el gobierno nacional, pese a contar con la aprobación del Congreso, redujo el presupuesto del Consejo Nacional de la Mujer, presidido por Fabiana Tuñez, en 67 millones de pesos para ser destinado a programas en contra de la violencia hacia las mujeres que llevan a cabo diferentes organizaciones, ante la realidad de que en apenas 43 días de este año se produjeron 57 femicidios, es decir, más de uno por día. Además, reclamarán por la precarización laboral; el reconocimiento del trabajo doméstico y reproductivo; la paridad en los salarios por igual tarea; el aborto legal, seguro y gratuito; y por la diversidad sexual.

Las mujeres argentinas que convocaron a las marchas de #NiUnaMenos en junio de 2015 y 2016, toman la posta de aquellas que a comienzos del siglo XX iniciaron la lucha por sus derechos.

En 1910, cuando las mujeres norteamericanas presentaron la propuesta de celebrar un día internacional en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, Dinamarca, se celebraba en Buenos Aires el Primer Congreso Feminista Internacional durante los festejos del Centenario, en el que se plantearon los reclamos por los derechos civiles, políticos y económicos en sintonía con las mujeres del resto del mundo.

Porque las mujeres argentinas contamos con una larga historia de lucha por los derechos femeninos, impulsada desde 1904 por la Asociación Universitarias Argentinas que se constituyó para contrarrestar la oposición que generaba que las mujeres desarrollaran profesiones hasta entonces reservadas sólo para los varones. La agrupación, fundada por las doctoras Cecilia Grierson, Julieta Lanteri, Ernestina López y  Elvira Rawson, entre otras, y a la que se sumaron luego las socialistas Alicia Moreau, Sara Justo y  las hermanas Mariana, Fenia y Adela Chertcoff, se propuso conseguir los derechos civiles y políticos para todas las argentinas.

Es que por aquellos años el Código Civil consideraba a la población femenina de la misma manera que a los incapaces y a los menores y,  pese a que en 1914 el 44% de los trabajadores eran mujeres, no se les permitía, por ejemplo, administrar sus bienes sin la intervención del padre o del marido. Recién después de 1926, cuando se aprobó la ley presentada por el socialista Mario Bravo, las mujeres gozaron de los mismos derechos civiles que los hombres.

Quedaba, entonces, lograr los derechos políticos. En 1919, la doctora Lanteri fundó el Partido Feminista Nacional, una agrupación que sostenía que si bien la ley prohibía que las mujeres votaran, nada decía acerca de su derecho a ser elegidas. De esta manera, se presentó en las elecciones como candidata a diputada nacional y durante la campaña política no dudaba en subirse a los bancos de las plazas para difundir su plataforma, por lo que debió soportar las burlas callejeras y los chistes de la prensa.

Un año después, la Unión Feminista Nacional, presidida por Alicia Moreau, organizó dos simulacros de voto, a los que se convocó a las mujeres que asistieron en gran número a este ensayo de comicios.

Durante la década del ’30, la Asociación Argentina del Sufragio Femenino, encabezada por Carmela Horne de Burmeister, organizó una campaña radial, mientras que las socialistas publicaban Vida femenina, revista de la mujer inteligente y un grupo de intelectuales, nucleado por las escritoras Victoria Ocampo y María Rosa Oliver, exigían la sanción de los derechos políticos para las mujeres.

Pero fue en la década siguiente cuando la lucha se vio coronada con el impulso de Eva Perón quien, el 9 de setiembre de 1947, recibió en nombre de las mujeres argentinas la ley 13010 que otorgó los derechos políticos femeninos. Entonces, no sólo pudieron votar sino también ocupar bancas en el Congreso Nacional, legislaturas provinciales y municipales.

En la década de 1970 miles de militantes políticas fueron encarceladas, asesinadas y desaparecidas en los centros clandestinos de detención que implantó la dictadura militar junto con sus compañeros varones, con un aditamento especial: ellas, además de la tortura y la muerte común a todas las víctimas, debieron sufrir las violaciones por su condición de mujeres.

Y fue a fines de esa década cuando otra vez fueron las mujeres las que enfrentaron a esa dictadura. Desde entonces, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se erigieron en ejemplo para el mundo de una lucha constante y pacífica en reclamo por sus hijos y nietos que aún siguen buscando.

Tras más de treinta años de democracia ininterrumpida y de que la Argentina fuera reconocida por todo el mundo en su defensa por los derechos humanos con los juicios a los responsables del genocidio entre 1976 y 1983, hoy existen presos políticos en el país, entre ellos Milagro Sala, detenida hace más de un año pese a los reclamos de distintos organismos nacionales e internacionales para que las autoridades se ajusten a derecho y dejen de privarla de su libertad, además de la persecución judicial a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cuenta con el galardón de haber sido la mandataria más votada en la historia argentina después de Juan D. Perón.

Este 8 de marzo, las mujeres de Australia, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, República Checa, Ecuador, Inglaterra, Francia, Alemania, Guatemala, Honduras, Islandia, Irlanda del Norte, República de Irlanda, Israel, Italia, México, Nicaragua, Perú, Polonia, Rusia, Salvador, Escocia, Corea del Sur, Suecia, Togo, Turquía, Uruguay y EEUU se unirán para reclamar por sus derechos.

Nosotras paramos para que no haya #NiUnaMenos, porque Vivas Nos Queremos.

 

Fuentes:

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