CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte III): SI HUBIERA QUERIDO TENDRÍA 50 MILLONES EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO

En la campaña y persecución en contra de Juan D. Perón, en 1955, tampoco faltaron las requisitorias en las casas en donde rompieron cajas fuertes con sopletes y desaparecieron objetos. Él lo cuenta en su libro La Fuerza es el Derecho de las Bestias:

“Después les tocó el turno a mis casas. Según se dijo, eran fabulosas. La primera, una quinta en San Vicente, de 28 kilómetros a 75 kilómetros de Buenos Aires, que compré en 1944 (antes de que ni siquiera soñara con ser Presidente Constitucional de los argentinos por decisión del 70% de su electorado), en la suma de treinta mil pesos, y que siendo ya Presidente la hipotequé para construirle un muro que la cercara, hipoteca que  terminé de pagar en 1950.

La segunda, una casa en la calle Teodoro García, que heredé por voluntad de mi señora Eva Perón, edificada por ella en el año 1943 con los ahorros de sus trabajos de artista. En esa casa hay cosas lindas y algunas valiosas (esto es lo que llama la atención de los ´investigadores´). Hay objetos de arte, obsequiados a Eva Perón en Europa; los cuadros, atribuidos a Rubens, apuntes, sin duda del célebre maestro, de unos veinticinco centímetros cuadrados que le obsequió a Eva Perón una marquesa española y que debieron ser introducidos por la Embajada argentina, previo permiso del Gobierno de España; otro cuadro de Roivet y varios españoles, obsequiados a la señora en la exposición de pintores españoles en Buenos Aires.

Sobre mis depósitos en el Banco de la Nación no se ha dicho nada; sin embargo, hay un depósito de la Fundación ´Evita´, a orden de Juan Perón, proveniente de los derechos de autor del libro La razón de mi vida, escrito por Eva Perón, y otros fondos de la testamentaría de la misma, tramitada y fallada por el juez doctor Borda, de la Capital Federal, dentro de cuyo juicio sucesorio entró también una casa en Biarritz (The Black Panter), que don AlberdoDodero legó a la señora Eva Perón por disposición protocolizada en el registro del escribano Gaucherón. Los herederos de Alberto Dodero llegaron luego a un acuerdo con los abogados ante el mencionado juez y escribano para un trueque del inmueble en Biarritz por otros en Buenos Aires. Terminado el juicio, en el que yo no intervine, precisamente por escrúpulos personales, el juez adjudicó los bienes de acuerdo a derecho. Yo no he visto ni a los herederos, ni al juez, ni el expediente. Yo no podía tener interés personal porque, según la voluntad de Eva Perón, que yo respeté, con esos bienes debían construirse un fondo para dedicar sus réditos a la ayuda de niños hijos de obreros que desearan estudiar. Esta Fundación ´Evita´ estaba ya en pleno funcionamiento en la calle de Gelly y Obes, de donde los investigadores arrancaron las placas que decían ´Fundación Evita´, ´Hogar estudiantil Alberto Dodero´, para así poder adjudicármela como garçonnière (departamento destinado para encuentros amorosos). Sin embargo, ´omitieron´ decir que allí había instalaciones para alojar a cuatrocientos estudiantes pobres, que saldrían de las moralmente malsanas pensiones en que se alojan hoy día.

Ahora sé que comienzan a aparecer estancias. Es la primera noticia que tengo. Sin duda, han de hacer también una exposición, con la colaboración de algunos de la ´oligarquía vacuna´ que los acompañan.

Lo que han descuidado estos ´investigadores´ es que aún para mentir se necesita alguna inteligencia, y a ellos no parece acompañarles, por lo menos en esto, la paloma del Espíritu Santo. Siempre he sostenido que un bruto puede ser peor que un malo, porque un malo puede tener remedio. Nada de cuanto  estos tontos han mencionado puede ser comprobado como doloso, por cuanto nada incorrecto hay en todo ello. Si hubiese tenido intención de ocultar algo, como jefe de Estado, me hubiera sido fácil hacerlo; como si hubiera querido robar, no lo iba a hacer con automóviles, motocicletas, ni fundaciones sociales; me hubiera bastado  con una de las ´comisiones´ que tanto me ofrecieron, para tener hoy cincuenta millones de dólares en cualquier parte del mundo. Si hubiera querido ocultar las joyas de Eva Perón, no las habrían encontrado los tenientes en la caja fuerte de mi casa, que ellos ´abrieron con soplete´, como los ladrones.

Toda esta simulación tiene, sin embargo, un fin: robarme los objetos de valor que hay en mi casa. Un simple caso de asalto. Algún día habrá justicia en la Argentina, y los culpables comparecerán ante ella. El ladrón deja siempre algún rastro”.  

Un año después de instalado el gobierno de facto y cuando ya se había agotado el efecto de las exposiciones en la Residencia Presidencial, decidieron demoler el Palacio Unzué que el gobierno argentino había comprado durante la presidencia de Agustín P. Justo. Destruyeron una joya del patrimonio arquitectónico nacional nada más que porque en ese lugar habían vivido Perón y Evita. Continuará.

Mirá cómo lo difundieron en 1956, en los noticieros de los cines, con el título “Bajo la piqueta”:

https://www.youtube.com/watch?v=0dJqf4GSdrc

Fuentes:

 

 

One thought on “CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte III): SI HUBIERA QUERIDO TENDRÍA 50 MILLONES EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO

  • 29 agosto, 2018 at 7:45 am
    Permalink

    Dicen que la Historia no se repite….pero que parecido todo!Ahoga esta pesadilla!!!

    Reply

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *