CUANDO PERSIGUIERON A PERÓN (Parte IV): “LUCHAR CON LOS MUERTOS ES SIEMPRE UNA INFAMIA”

Así como el Concejo Deliberante de Morón votó recientemente una ordenanza que dispuso sacar de una plaza del municipio el busto del ex presidente Néstor Kirchner, a partir de 1955 y durante muchos años se destruyeron los bustos de Eva Perón, con la complacencia y satisfacción de los opositores a Perón. A ambos, además, los involucraron en investigaciones judiciales después de muertos. Así lo relató Juan D. Perón en su libro La fuerza es el derecho de las bestias:

“Mi prestigio personal en mi país, donde lo conocen y me conocen, no me preocupa. Mi casa estuvo siempre abierta al pueblo, y este sabe lo que tenía, tan bien como yo mismo. En cambio, me interesa explicar esto en el extranjero, donde no me conocen y donde alguna prensa interesada ha divulgado,  malignamente, todas las calumnias.

¿Puede concebirse nada más subalterno ni más bajo que un gobierno se dedique a escarnecer, con las más miserables calumnias, la memoria de los muertos? ¿Qué se ensañe en la destrucción de los bustos privados de Eva Perón, que entregó su vida para ayudar a los pobres, a los niños y a los ancianos del mundo entero? ¿Es posible publicar y aún encomiar acciones tan infames, que ningún hombre de honor puede concebir como posibles? Para los hombres bien nacidos, luchar con los vivos puede ser un honor, pero luchar con los muertos es siempre una infamia. Aún en un mundo podrido, siempre habrá algo que respetar. Estos tiranos han demostrado haber pedido hasta el respeto a sí mismos.

Si pudiéramos estar en el alma de todos, sabríamos que el honor y la virtud están en todas las bocas, pro en muy pocos de los corazones. El que miente, no solo suele ser infame por lo que dice, a  menudo lo es más por lo que calla.

Según los ´investigadores´, que a Rojas tienen por capitán, se me atribuye la propiedad de la organización ALEA, que conforman empresas publicitarias en sociedades anónimas, con su correspondiente personería jurídica, de las que se han incautado estos forajidos tomando por asalto sus diarios, revistas y emisoras. No es un secreto para nadie en Buenos Aires, como se ha declarado repetidas veces en actos públicos que esa organización fue iniciada por Eva Perón, con el aporte financiero de Alberto Dodero y Miguel Miranda, según consta en la documentación de las sociedades, destinadas a ser, en el futuro, de la Confederación General del Trabajo y del Sindicato de los Gráficos y Periodistas.

Una administración impecable, un origen insospechable y un desempeño correcto en lo legal, ético y periodístico, no ha sido obstáculo para que estos bárbaros las atropellaran.

Al ponerlas en manos de las organizaciones de los trabajadores, las entregamos al pueblo, seguros de que no podrían estar en mejores manos, a los fines de su acción publicitaria y la defensa de los intereses nacionales y profesionales. Esto ha sido publicado varias veces en todos los diarios de la Capital.

Esas sociedades anónimas pueden atestiguar fehacientemente en su administración que nadie, que no sean las empresas mismas, ha dispuesto ni de un solo centavo que les perteneciera, ni para fines políticos ni personales. Nada de esto ha sido publicado en los diarios usurpados violentamente por la tiranía. Han atropellado la ley, llevado por delante la propiedad, han encadenado la libertad de prensa, y hay algunos canallas de la Sociedad Interamericana de Prensa que lo ven muy bien y pretenden todavía que defienden principios.

(…) Si cuando digo que este moderno malón de farsantes no respeta nada, me quedo corto: lo atropella todo.

Muchas otras calumnias han sido arrojadas de este ´tacho de desperdicios´ que es la tiranía. Las hay hasta de carácter íntimo, que me niego siquiera a comentar, porque, aunque obligado por las circunstancias y los circunstantes a ´chapalear en la inmundicia´, no deseo salpicar a personas inocentes que nada tienen que ver con estas porquerías.

 (…) Yo podría destruir una a una toda esta cadena de infames patrañas inconsistentes, pro no vale la pena adelantarse al tiempo. Sería empeñarse en una polémica interminable el rebatir todas las mentiras que puedan  inventarse en una etapa de publicidad escandalosa. Ya se ha dicho que ´quien se mete en política arroja su honra a los perros´, y que me perdonen los perros.

                A mano con mi conciencia, pienso como el escritor colombiano Santiago Pérez Triana, que en su libro Desde lejosdice: ´La diatriba, el insulto y la calumnia son tributos que se le rinden a algún mérito o algún valor…´. Hasta ahora, estos ´libertadores´ e ´investigadores´, farsantes y calumniadores, no han podido hacer un solo cargo serio a nuestra gestión de gobierno. Por eso se han dedicado a calumniar a nuestros hombres, con la pretensión de justificar su acción injustificable”.

Cuando Perón alude a las “calumnias de carácter íntimo”, entre otras cosas se refiere a que lo acusaron de estupro a una menor de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), y también de homosexualidad atribuyéndole una relación con el boxeador norteamericano Archie Moore a quien había recibido tiempo antes de ser derrocado. La respuesta del pueblo fue contundente: las paredes de los barrios se inundaron de pintadas que decían “Puto y ladrón, queremos a Perón”. Continuará.

Mirá cómo destruyeron los bustos de Eva Perón en este material fílmico de 1966 perteneciente al Archivo DiFilm:.

https://www.youtube.com/watch?v=nfGZhagaPEc

Fuentes:

 

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