LOS DOS CONGRESOS DE LA INDEPENDENCIA: FEDERALISMO VS. CENTRALISMO

A 201 años de la Declaración de la Independencia Nacional en Tucumán continúa imperando el relato de la Historia Oficial que se niega a reconocer que, con diferencia de un año, hubo dos declaraciones de la independencia de las Provincias Unidas de Sudamérica: una en el Arroyo de la China, hoy Concepción del Uruguay, Entre Ríos; y otra en San Miguel de Tucumán. El argumento que utilizan es que no existen actas de la primera, pero resulta que tampoco contamos con el original de la declaración de la independencia de la segunda. Es decir que, ambas, “están flojas de papeles”.

En verdad, lo que se oculta detrás de esta discusión historiográfica son los dos proyectos de país que entonces pugnaron por imponerse y que aún hoy lo hacen: uno centralista ligado al comercio británico con foco en Buenos Aires, y el otro federal con desarrollo de las propias industrias y la conformación de una sola nación con los que hoy son países independientes en la América del Sur. Como en 1862 triunfó la primera postura liderada por Bartolomé Mitre, que fue además el primero en escribir nuestra historia, fue su relato el que se impuso orientado a justificar a la Argentina agroexportadora y dependiente de Gran Bretaña que él mismo inauguró.

Vayamos a los datos para comprender cómo sucedieron los hechos.
​Una vez producida la Revolución de Mayo en Buenos Aires, la dirigencia porteña actuó con el resto de las provincias igual que España con sus colonias americanas, es decir, se conformó en Metrópoli y pretendió manejar al resto de los territorios imponiendo hasta la designación de sus autoridades. Las provincias se resistieron, y el primero que lo hizo con decisión y autoridad fue José Gervasio de Artigas desde la Banda Oriental. Por esa razón, cuando el Segundo Triunvirato convocó a la Asamblea del Año XIII, los diputados orientales fueron rechazados.

Desde entonces, Artigas se transformó en el líder del federalismo en el Río de la Plata y conformó la Liga de los Pueblos Libres a la que adhirieron Corrientes, las Misiones (las occidentales, la actual provincia de Misiones y las orientales hoy en territorio de Brasil), Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y la Banda Oriental. Entre 1814 y 1815 estas provincias eligieron sus autoridades sin injerencia de Buenos Aires, y también a los diputados que concurrieron al Congreso del Arroyo de la China.

Según el investigador Ricardo de Titto, en su libro Las dos independencias argentinas, “el proceso de selección de diputados fue -para los parámetros de la época- muy democrático y se extendió durante los dos meses previos. En la visión popular que desplegó Artigas, se llegaron a elegir representantes de tribus aborígenes y los guaraníes comandados por el célebre caudillo Andresito Artigas sesionaron en su propio idioma. La ´mancha federal´ se extendió y fue así como también la Córdoba bajo el nuevo poder de su primer gobernador, José Xavier Díaz, designó una comisión de representantes. Santiago del Estero estuvo también a punto de integrarse pero su rebelión fue duramente reprimida por los tucumanos”.

El mismo investigador también logró recabar los nombres de los que fueron diputados. “Los congregados fueron Pascual Diez de Andino, proveniente de Santa Fe (Pedro Aldao quedó de modo nominal); Juan Francisco Cabral, Ángel Vedoya, Serapio Rodríguez, Juan B. Fernández y Sebastián Almirón de diversas localidades de Corrientes; Andrés Yacabú por las Misiones -es un hecho que, durante agosto al menos, hubo otros representantes aunque no se ha logrado establecer información precisa-; José Isasa, los doctores José Antonio Cabrera de Cabrera y José Roque Savid (o Savia) y el presbítero doctor Miguel del Corro enviados por Córdoba; Francisco de Paula Araujo, por Corrientes; el doctor José García de Cossio en representación del ‘continente de Entre-Ríos’, y Justo Hereñu elegido por la villa de Nogoyá, Entre Ríos y Francisco Martínez, Pedro Bauzá, Miguel Barreiro y seguramente algunos más de quienes no hay registro porque convivían con Artigas en su campamento, por la Banda Oriental”.

Estos fueron los diputados que proclamaron la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sud, el 29 de junio de 1815, en el Congreso de Arroyo de la China. Por esta razón, salvo la provincia de Córdoba, el resto de los territorios no concurrieron al Congreso de Tucumán. Sostiene el investigador de Titto que las actas de este Congreso se perdieron pero fue posible reconstruirlo “a partir de los fragmentarios relatos de los diputados presentes y otros observadores y cronistas. Entre ellos se cuenta el valioso testimonio de los hermanos John y William Parish Robertson, comerciantes ingleses residentes en Corrientes que, a su vez, realizaban negocios con Peter Campbell, un destacado militante de la causa artiguista”.

Un año después, en 1816 se reunieron el resto de las provincias a las que hay que sumar las del Alto Perú como Charcas, Cochabamba, Tupiza y Mizque. Los nombres de los diputados del Congreso de Tucumán son conocidos, pero digamos que los que se destacaron fueron el doctor José María Serrano por Charcas, secretario del Congreso; el riojano Pedro Ignacio de Castro Barros, los porteños Juan José Paso –también secretario- Antonio Sáenz y Tomás Manuel de Anchorena, y el diputado por San Juan, Justo Santa María de Oro.
​Es sabido que la declaración de la Independencia fue el 9 de julio de ese año. Pero el Acta de esa declaración también se perdió y solo contamos con la copia que acreditó el secretario Serrano y que fue remitida a las provincias.

​En 1966, para el Sesquicentenario de la Declaración de la Independencia, el investigador Bonifacio del Carril investigó sobre el destino del Acta para su libro La Declaración de la Independencia. Congreso de Tucumán (1816-1829). En el sostuvo que el Congreso decidió que el Acta de la Declaración de la Independencia llevara la firma de todos los congresales y no solo la del presidente y los secretarios como el resto. Asegura que todas las actas viajaron junto con el Congreso cuando se trasladó a Buenos Aires, y que más tarde se realizaron ediciones impresas en hoja suelta. Del Carril estudió las copias y señaló que dos de ellas llevan impresas en facsímil la firma de cada congresal, pero no tienen fecha ni pie de imprenta, y afirmó que las firmas se estamparon hacia 1833, es decir cuando gobernaba Juan Manuel de Rosas. Supone que fueron copiadas del original, pero no supo definir cuál fue su destino y que tal vez se perdiera cuando fue enviada a la imprenta. Es decir, que tampoco contamos con el Acta original del Congreso de Tucumán.

Finalmente del Carril concluye con esta afirmación respecto del Acta de Tucumán pero que también parece válida para las Actas del Congreso de los Pueblos Libres: “No se sabe exactamente quién la redactó, ni dónde se encuentra el documento original que la contiene. No se sabe si se ha perdido para siempre. Pero los hechos históricos son generalmente así, modestos en su origen, grandes en su proyección futura”.
Fuentes:
– Ricardo de Titto. Las dos independencias argentinas. Sus protagonistas. El Ateneo. Buenos Aires. 2015.
– Del Carril, Bonifacio. La Declaración de la Independencia. Congreso de Tucumán (1816-1829. Emecé Editores. 1966.

One thought on “LOS DOS CONGRESOS DE LA INDEPENDENCIA: FEDERALISMO VS. CENTRALISMO

  • 9 julio, 2017 at 12:57 pm
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    Me extraña que no se haya hecho mención alguna del Paraguay, por aquel entonces una de las provincias del Virreinato…

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