UNA VEZ MÁS QUISIERON BORRAR LA HISTORIA

Feriados del 24 de marzo y del 2 de abril

Después de idas y vueltas, debates y protestas varias, los feriados del 24 de marzo, 2 de abril y 20 de junio que habían sido declarados móviles por el decreto 52/17 del 20 de enero pasado, volvieron a su sitio natural por el decreto 80/17 del 31 del mismo mes. La medida fue tomada, además, rodeada por la polémica que desataron las declaraciones del titular de la Aduana y ex carapintada, Juan José Gómez Centurión que en un programa de televisión negó que la Junta Militar que ejerció el poder de facto en la Argentina entre 1976 y 1983 hubiera aplicado un plan sistemático de genocidio probado en la Justicia y reiteró la duda sobre el número de desaparecidos.

El mismo presidente Mauricio Macri, en agosto del año pasado, sostuvo que no sabía “si fueron nueve mil o treinta mil, si son los que están anotados en un muro o muchos más”, y luego calificó al terrorismo de estado aplicado por la cúpula militar como “guerra sucia”.

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, salió a aclarar que los dichos de Gómez Centurión “no representa el pensamiento del gobierno”, la misma frase que usó hace un año cuando debió refutar las declaraciones del entonces ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Darío Lopérfido, quien había afirmado “en Argentina no hubo 30 mil desaparecidos” y que ese número e había arreglado en “una mesa cerrada para conseguir subsidios”. Lopérfido debió abandonar ese cargo recién seis meses después ante el repudio de organismos de derechos humanos, culturales y sociales,  aunque sigue al frente del Teatro Colón. Gómez Centurión continúa en su cargo a pesar que suscitó las mismas protestas. Y ni qué hablar de la “confusión” del intendente de Quilmes, Martiniano Molina, quien cuando le preguntaron por el ex centro clandestino de detención conocido como “El Pozo de Quilmes”, respondió con su plan de bacheo.

Es claro que tanta coincidencia no es casual y no alcanza la justificación de que son “opiniones personales” y que no reflejan el pensamiento del gobierno. Acá la historia nos ayudará a entender por qué muchos de los funcionarios tienen este pensamiento y también muchas otras cuestiones que vivimos en el presente.

Noberto Galasso, en su Historia de la Nación Argentina, lo explica con mucha claridad. Sostiene que  la dictadura de 1976, además de dejar “un país ensangrentado y endeudado”, dejará también “una nueva oligarquía” que desplazó a la vieja oligarquía agropecuaria a un segundo plano.

La política del ministro de Economía, José Martínez de Hoz, permitió el surgimiento de grupos transnacionalizados que ligaron su suerte al capital extranjero y al mercado externo. Y aporta los datos que lo comprueban: “Pérez Companc pasa de controlar 10 empresas en 1973 a 53 en 1983; Techint crece de 30 sociedades a 46 entre 1973 y 1983; Bulgheroni crece desde 4 empresas en 1973 a 41 en 1983;  Macri, con 7 empresas en 1973, posee 47 en 1983; Bunge y Born tenía 59 empresas en 1973 y en 1983 llegó a 62”.

Además, se produjo una nueva modalidad en los sectores económicos concentrados: la transnacionalización. “Pérez Companc arma empresas con el Citibank, Fortabat con el Boston, Macri se asocia con West Management, y tanto Pescarmona como Bulgheroni realizan negocios importantes en el exterior, mientras Techint y Aluar venden el 80 por ciento de su producción fuera del país”.

En 1982, la dictadura le hizo un último  favor a estos grupos concentrados cuando el Presidente del Banco Central, Domingo Felipe Cavallo, estatizó 15 mil millones de dólares de deuda externa privada a través del mecanismo de los seguros de cambio, con la esperanza de que el establishment les permitiera una retirada en orden.

Para ver las coincidencias de los actuales funcionarios con aquella dictadura, basta comparar las medidas económicas que se aplicaron entonces y que tanto favorecieron a esos grupos, con las del presente: libertad cambiaria, del comercio exterior, de exportaciones, de importaciones, de tasas de interés y reforma financiera, de arrendamientos urbanos y rurales. Eliminación de subsidios en tarifas y en combustibles y del control de precios, libertad de contratación salarial ligando las remuneraciones al aumento de la producción y de la productividad. Todas ellas acompañadas por una inflación que oscilaba entre el 140% y el 170% y por un endeudamiento externo descomunal.

Con la llegada de Carlos Menem a la presidencia estas políticas se retomaron y otra vez regresó a la escena Domingo Cavallo, por recomendación de Francisco Macri, según él mismo reconoce en su autobiografía Macri por Macri, citada por Galasso. En el gobierno de la Alianza otra vez retornó Cavallo al ministerio de Economía con similares políticas, mientras que actuales funcionarios, como la ministra Patricia Bullrich aplicaron medidas de flexibilidad laboral y rebaja de salarios desde la cartera de Trabajo, o como el actual presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, con amplia participación en el “megacanje” que consistió en el cambio de bonos por 20 mil millones de dólares para retrasar el pago de la deuda a cambio de aumentar el capital y los intereses a 50 mil millones de dólares, favoreciendo a bancos como el Citigroup, el HSCB y JP Morgan entre otros, que se beneficiaron con 150 millones de dólares.

Ahora queda más claro por qué las actuales autoridades insisten tanto en desconocer la historia y se esfuerzan porque nadie mire hacia atrás.

 

  Empresas en 1973 Empresas en 1983
Pérez Companc  10  53
Techint  30  46
Bulgheroni  4  41
Macri  7  47
Bunge y Born  59  62

 


Fuentes

  • Galasso, Norberto. Historia de la Argentina. Desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner. Tomo II. Editorial Colihue. Bs. As. 2012.

 

2 thoughts on “UNA VEZ MÁS QUISIERON BORRAR LA HISTORIA

  • 20 febrero, 2017 at 10:35 pm
    Permalink

    Habría que aclarar que la foto es sólo ilustrativa…

    Reply
  • 4 marzo, 2017 at 2:24 am
    Permalink

    Cuando dejaremos de dar vueltas siempre sobre lo mismo?
    Cuando seremos conscientes que Argentina es nuestra y la defenderemos como corresponde sin dejarnos llevar por estos ladrones mafiosos?

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *